Miedos y psicología

Sesgo de representatividad: un patrón no es una prueba

Cómo una situación parecida a otra puede parecer más probable de lo que justifican los datos y el tamaño de la muestra.

El parecido puede sustituir a la comprobación

El sesgo de representatividad aparece cuando juzgamos una situación por cuánto se parece a una imagen conocida. En trading puede sonar así: «este gráfico se parece al movimiento anterior, por tanto terminará igual».

Tversky y Kahneman describieron la representatividad como un atajo usado al estimar probabilidades. El problema surge cuando la semejanza visible desplaza datos importantes, como la frecuencia real de un resultado, el tamaño de la muestra o las diferencias de contexto.

Dos formaciones pueden compartir una silueta y, aun así, aparecer con volatilidad, liquidez, horario o noticias diferentes. El nombre del patrón resume una forma; no demuestra qué ocurrirá después ni convierte unos pocos ejemplos recordados en una estadística fiable.

Para observar el sesgo, separa tres columnas: rasgos que realmente coinciden, diferencias relevantes y resultados de todos los casos comparables. Incluye también los ejemplos en los que la figura no produjo el desenlace esperado. Así evitas elegir solo recuerdos que hacen convincente la historia.

Reconocer un patrón puede servir para formular una hipótesis, pero todavía necesita condiciones observables e invalidación. Relaciónalo con el error de la muestra pequeña, registra la emoción en el diario de miedos y comparte dudas en los comentarios.

Fuente

Tversky y Kahneman, «Judgment under Uncertainty: Heuristics and Biases», Science, 1974.

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